Una paciente con auriculares dentro de la cabina insonorizada durante una audiometría, atendida desde el otro lado del cristal

La prueba que mide, con precisión, cómo oyes

El volumen de la televisión que sube poco a poco. Las conversaciones en grupo que cuestan más que antes. El «¿qué?» que se repite sin que le demos importancia. El oído cambia tan despacio que es casi imposible notarlo desde dentro — pero medirlo es rápido, indoloro y te saca de dudas en una sola visita.

Qué es una audiometría y cómo la hacemos

Una audiometría es la prueba que mide con precisión tu audición: a qué volúmenes oyes, en qué frecuencias y con qué claridad distingues las palabras. La realizamos en nuestra cabina insonorizada, con equipo audiométrico profesional, para garantizar un resultado fiable sin interferencias del ruido exterior.

Sin ruido de fondo, sin interferencias de la calle — el resultado que sale de aquí es el de tu oído, no el del entorno.
Paciente realizando una audiometría en la cabina insonorizada de Ópticas Fausto
  • Indolora y sin preparación previa.
  • Sin derivación médica: puedes venir directamente.
  • Se realiza y se analiza en la misma cita — sales sabiendo cómo está tu oído, explicado con claridad.
  • Si el resultado sugiere una causa médica (una infección, un tapón, algo tratable), te derivamos al otorrino sin rodeos.

Detectar a tiempo lo que llega poco a poco

Una audiometría completa permite detectar cualquier pérdida auditiva, por leve que sea, antes de que empiece a afectar a tu vida diaria: esas conversaciones a las que dejas de prestar atención porque cuesta seguirlas, las reuniones familiares donde te quedas al margen, el timbre o el teléfono que a veces no oyes.

Cuanto antes se detecta una pérdida, más sencilla y eficaz es la solución — y más fácil la adaptación, si llega a hacer falta. → Cómo es la adaptación de un audífono

Una audiometría no es una foto: es el principio de una película

El oído cambia con el tiempo, y muchas veces ese cambio es tan progresivo que cuesta notarlo. Por eso recomendamos revisiones periódicas, no solo cuando ya hay una molestia evidente: comparar tu audiometría de hoy con la de hace dos años dice mucho más que cualquier prueba aislada.

Y si en algún momento necesitas una solución, el estudio no acaba ahí: es el primer paso de un acompañamiento que continúa en el tiempo.

Pide tu audiometría

Sin derivación médica · Indolora · Resultado en el momento

Preguntas frecuentes sobre la audiometría

¿Necesito volante del médico o del otorrino?
No — puedes pedir tu audiometría directamente, sin derivación médica. Si detectamos algo que requiere atención médica, te derivamos nosotros.
¿Cuánto dura?
La primera valoración auditiva completa dura unos 30–40 minutos, incluida la explicación del resultado.
¿Duele o molesta?
No: es una prueba completamente indolora. Solo tendrás que indicar cuándo oyes los tonos y repetir algunas palabras.
¿Qué pasa si sale que tengo pérdida auditiva?
Te explicamos el tipo y grado de pérdida y las opciones disponibles — con calma y sin ningún compromiso. Si un audífono puede ayudarte, puedes probarlo gratis en tu día a día antes de decidir nada.
¿Cada cuánto conviene repetirla?
Como referencia general, una revisión anual a partir de los 50–55 años, o antes si notas cambios. Si ya usas audífono, las revisiones forman parte del seguimiento.

Tu audición cambia despacio. Nosotros llevamos aquí lo bastante como para notarlo.

Una pérdida auditiva se ve comparando tu audiometría de hoy con la tuya de hace años — no con una tabla genérica. En Fausto conservamos y recordamos tu historial, y quien te hace la prueba de hoy es quien te hizo la anterior: sabe qué te dijimos entonces y qué mirar ahora.

30–40 minutos · Resultado explicado en el momento · Sin compromiso