Una paciente apoyada en la lámpara de hendidura durante un examen optométrico, con la imagen del ojo en el monitor

El examen visual que detecta lo que tú todavía no notas

Muchos problemas de visión avanzan en silencio: no duelen, no avisan, y el cerebro se adapta hasta que un día te das cuenta de que llevas meses forzando la vista. Una evaluación optométrica completa los detecta a tiempo — y en la mayoría de los casos, la solución es más sencilla de lo que imaginas.

Mucho más que leer letras en una pared

El sistema visual lo forman los ojos, las vías visuales y el sistema nervioso central. Para que veas bien, todo debe funcionar en equilibrio. Por eso nuestra evaluación completa incluye:

  • Agudeza visual — cuánto detalle distingues a cada distancia.
  • Examen refractivo — detecta miopía, hipermetropía o astigmatismo y mide tu graduación exacta.
  • Examen binocular — oculomotricidad, acomodación, vergencias, coordinación entre ambos ojos y estereopsis (percepción de profundidad).
  • Examen de la percepción visual — cómo interpreta tu cerebro lo que ven tus ojos.
  • Examen de salud ocular — descarta signos de patología; si detectamos algo que requiere atención médica, te derivamos al oftalmólogo sin rodeos.

Con el resultado, planteamos el tratamiento adecuado: gafas, lentes de contacto, prismas, un programa de terapia visual — o simplemente la tranquilidad de saber que todo está bien.

El examen refractivo es donde se afina la graduación exacta — el punto de partida de cualquier solución, ya sea en gafas o en lentes de contacto.
Juan de Dios, óptico-optometrista de Ópticas Fausto, realizando un examen refractivo con foróptero

¿Cada cuánto conviene revisarse?

La visión evoluciona a lo largo de la vida y se ve afectada por nuestros hábitos diarios (pantallas, lectura, conducción). Una revisión periódica —anual como referencia general— permite actuar a tiempo y prevenir alteraciones antes de que afecten a tu día a día.

Señales de que tu visión te está pidiendo una revisión

  • Dolor de cabeza frecuente, sobre todo al final del día
  • Sensación de tensión alrededor de los ojos
  • Visión doble o borrosa
  • Lagrimeo o enrojecimiento ocular
  • Picor de ojos en tareas de cerca
  • Frotarse los ojos o parpadear a menudo
  • Fruncir el ceño para ver mejor
  • Sensibilidad a la luz o halos alrededor de las luces
  • Cansancio, falta de concentración o sueño al leer
  • Sensación de que las letras «se mueven»

Si reconoces dos o más, no lo dejes pasar: en 20–30 minutos sales de dudas.

Contamos con equipo de medición óptica propio, sin depender de nadie externo — así el resultado lo tienes en el momento, no en una cita aparte.
Interior de Ópticas Fausto durante un examen visual en Torre del Mar

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En 20–30 minutos sales de dudas, con el resultado en el momento.

Preguntas frecuentes sobre el examen visual

¿Cuánto dura la revisión?
Entre 20 y 30 minutos, según las pruebas necesarias. El resultado te lo damos en el momento.
¿Necesito cita previa?
Recomendamos pedirla para no esperar, pero si estás cerca puedes pasarte y te atendemos en cuanto sea posible.
¿La revisión me compromete a comprar gafas?
No. Te damos el resultado y nuestra recomendación honesta — que a veces es «no necesitas nada». La decisión siempre es tuya.
¿Detectáis enfermedades oculares?
El examen de salud ocular permite detectar signos de posibles patologías. Ante cualquier sospecha, te derivamos al oftalmólogo. No sustituimos al médico: trabajamos junto a él.
¿Reviséis también a niños?
Sí — la visión infantil tiene sus propias particularidades. Consulta nuestro servicio de Visión Infantil →

Aquí tu ficha no la abre un desconocido

En cada revisión comparamos con tus resultados anteriores, porque quien te atiende ya conoce tu historia. Así distinguimos un cambio real de una simple mala tarde — algo que solo se puede hacer cuando llevas 44 años atendiendo a las mismas familias.

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